Cubren las sábanas cálidas
Cubren las
sábanas cálidas
el pesar mío
del alma,
huyendo del
crudo dolor
que el propio
cuerpo rechaza.
La mente viaja
en penas,
rehúsa la
vida, vana,
Y así como
tú te fuiste,
desaparezco
en la nada.
Frías
cadenas pesadas
impiden la
fugaz marcha,
y en un mar
de pensamientos
la ola del
llanto brama.
La cuita que
permanece
la ira del
duelo abraza,
y el
recuerdo del ayer
entre las memorias
danza.
Me abandono
al dulce sueño,
place al
corazón la calma,
anestesia de
tristezas
que no cura,
que no sana.
Sublime👏👏👏👏
ResponderEliminarMe ha gustado mucho
ResponderEliminarPrecioso y triste, magnífico poema.
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