Teatro

 

Vibran las luciérnagas

En una cándida nocturnidad

Que envuelve a todo ser

Y aclimata mi alma.

En la aclamada noche,

las persianas abiertas

suenan las brisas calmas

y vagan con constancia las almas.

Levantado el telón,

Con luces y sombras me convierto

en representación de una visión,

en público y expectación.

 

 

 

 

 

 

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